Somos una iglesia cristiana con llamado evangelístico, dedicada a predicar el Evangelio de Jesucristo, restaurar vidas y anunciar esperanza a toda persona.
“Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. — Marcos 16:15
Creemos que Dios nos ha levantado para ser una voz en medio de este tiempo: una voz que anuncia salvación, libertad, restauración, sanidad y vida nueva en Cristo. Nuestro deseo es que cada persona conozca el amor de Dios y experimente una transformación real.
Predicamos a Cristo dentro y fuera del templo, llevando Su Palabra a familias, comunidades y naciones.
Predicar el Evangelio de Jesucristo, ganar almas para el Reino de Dios, discipular creyentes y servir con amor a quienes necesitan una palabra de vida.
Ser un ministerio que impacte vidas por medio de la predicación, la oración, el discipulado y el poder del Espíritu Santo, extendiendo el Reino de Dios.
Alcanzar al perdido, fortalecer al creyente, levantar al caído y formar una iglesia comprometida con la verdad, la santidad y la obra evangelística.
Nuestra identidad ministerial está centrada en Cristo y en la proclamación del Evangelio.
Anunciamos el mensaje de salvación con claridad, llamando a las personas al arrepentimiento, a la fe en Jesucristo y a una vida transformada por Su poder.
Creemos en el poder de la oración como base del ministerio, buscando la dirección de Dios y clamando por familias, ciudades y naciones.
Ministramos esperanza a los quebrantados, creyendo que Cristo sana, restaura y hace nuevas todas las cosas.
Formamos creyentes firmes en la Palabra, comprometidos con la oración, la obediencia y el servicio al Señor.
Llevamos el mensaje de Cristo más allá de las cuatro paredes, alcanzando almas por medio de campañas, visitas, medios digitales y obra social.
Honramos a Dios con una vida de adoración y servicio, entendiendo que todo lo que hacemos debe glorificar Su nombre.